Mi primer embarazo
Ya te he contado lo que fue estar embarazada durante una pandemia, en esta entrada te contaré como fue el embarazo de forma general.
Llevé mi embarazo por la seguridad social aunque tuve algunas citas con mi gine privado, tanto fue así que estando embarazada me hice un seguro privado el cual mantengo y por el cual llevé mi segundo embarazo, pero eso es otra historia.
A nivel salud durante el primer trimestre no tuve nauseas ni vómitos pero si mareos, como me olvidara de tomar el ácido fólico ya estaba fastidiada. Tuve bastantes molestias en la parte baja del abdomen, llegó un momento en que para sacarle importancia, me decía y le decía a mi marido, el bebe está haciendo espacio, intenté no forzarme físicamente pero tuvimos una mudanza en esos meses, jajajaj. Durante las semanas de guardar cosas empaquetar, desmontar, todo era, no hagas esto no hagas lo otro.
A las 8 semanas fui por el privado para hacerme una ecografía, tenía tanto miedo a que el bebe no estuviera en su sitio, bueno, miedo a perderlo y por la SS hasta la semana 12 no te ven y yo pensaba si no está bien colocado y me lo tienen que quitar… la cabeza me la jugó miles de veces. Pero a las 8 semanas estaba todo perfecto un latido normal y colocado donde tiene que estar.
En la semana 12 con el cruce de datos de una analítica y una medida del bebe te dicen la probabilidad de que el bebe pueda tener problemas, también te hablan de probabilidades de parto prematuro o preclapsia y te pueden decir el sexo del bebe, siempre y cuando tengas un peso adecuado, no era mi caso… yo me autollamaba gordibuena, me sobraban fácil 30kilos para tener normo peso pero todos los problemas que podían derivar de ese sobrepeso no los tenía.
Tuve que esperar a la semana 20 para saber que tendría una niña, como esta ecografía es muy importante también me la hice por el privado, aluciné con lo que son capaces de decirte de una cosa tan pequeña, le vieron el cristalino del ojo y que no tendría labio leporino, a todos los efectos tenía pinta de ser un bebe sano.
En esta ecografía me llamó la atención que la gine me miraba desde las costillas incluso le llegué a preguntar que si la niña estaba muy arriba pero me dijo que era para verla mejor sin más, yo lo preguntaba porque estando en el ecuador del embarazo yo no tenía nada de tripa, no se me notaba y la gente me empezó a decir que la niña estaría de pie, más adelante todo tendría sentido para mi.
En la semana 24 empecé a tener dolor en el abdomen me recordaba a un retortijón de regla pero intenso localizado y si me sentaba y me relajaba se me pasaba, solía venir después de que yo hiciera un esfuerzo o tuviera un momento muy estresante, pedí una cita con la matrona y lo único que saqué en claro es que esos dolores siendo primeriza se me habían adelantado unas semanas, pero no me dijeron más.
Sobre la semana 28 hablé con mi matrona y ahí ella me explicó que tenía todo pinta de ser contracciones y que si estaban correlacionadas con esfuerzos en el trabajo que quizás tendría que pedir la baja, como yo justo dos semanas despues tenía cita en alto riesgo (por talasemia) pues ya veríamos su recomendación.
Esas dos semanas en las cuales yo estaba de vacaciones no tengo contracciones pero empiezo a tener otros dolores, punzadas en una costilla, dolores lumbares, no dormía bien…En alto riesgo me entero que la niña está de pie y con la cabeza contra mis costillas, los pies queriendo asomar por donde tendría que salir la cabeza, jajajaja y encima me explican que viene grande.
Lo siguiente fue coger la baja, no podía trabajar con esos dolores y después de llevar más de 6 meses casi sin tomar ningún tipo de tratamiento, me animan a que para seguir trabajando me tome paracetamoles como caramelos, todo muy normal.
Los que fue el tercer trimestre del embarazo fue muy aburrido sin que me pudieran hacer visitas, sin poder salir de casa por la pandemia. Recuerdo que en la eco del tercer trimestre la doctora me dijo que veía mucho liquido en la bolsa que podía ser motivo de infección y que la niña por supuesto seguía con la cabeza en mis costillas, me puso otra cita en la semana 37 para revisar eso y ahí tomar la decisión de que hacíamos con el bebe.
Con esa información me voy al gine privado que me tranquiliza y le pido información sobre las dos opciones que me dan: maniobra externa o cesárea.
Pues bien solo te diré que acabé con una cesárea programada, pasé de la maniobra.
En las ultimas semanas tenia problemas de concentración, los nervios me podían, tenía contracciones falsas que me lo hacían pasar fatal y las dos semanas que tuve que esperar entre decidir que iba a ser cesárea y la propia cesárea pensé que me volvía loca.
Me sorprendió que me hicieran esperar tanto ya que la cesárea fue en la semana 39 + 4 días, vamos que estaba saliendo de cuentas… y yo no vivo cerca del hospital, es más, la simpática de la doctora me dijo que si me ponía de parto que fuera corriendo que si la cosa estaba muy avanzada no me podían hacer la cesárea (poco estrés).
recuerdo como su fuera ayer dos días de la semana que di a luz, el primero fue el lunes de esa semana, retorcida en el sofá con una aplicación contando las contracciones y pidiéndole a la niña que no saliera antes de tiempo. El siguiente día es justo el día anterior, me puse a llorar por llevar a mi primogénita a un hotel para perros donde iba a estar como una reina pero en ese momento lloraba por todo, el agobio era máximo, nunca me habían intervenido, nunca había estado ingresada en el hospital y me iba a convertir en madre primeriza con un tajo en todo el abdomen.
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